La última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre opinión pública y política fiscal revela que solo el 20,4% de los españoles considera que el sistema tributario español aplica un reparto justo y progresivo, frente al 77,2% que percibe un desequilibrio impositivo entre el 1,1% más rico y el resto. El dato apenas ha variado desde 2024, cuando el porcentaje de quienes veían justo el reparto era del 19,2%, lo que confirma tres años consecutivos con ocho de cada diez encuestados convencidos de que Hacienda no trata por igual a todos los contribuyentes.
La presión fiscal española alcanzó el 36,7% del PIB en 2024, por encima de la media de la OCDE (34,1%), aunque lejos de Francia (43,5%) o Dinamarca (45,2%). En 2025, un 48,4% de los encuestados sentía que pagaba demasiados impuestos, cifra que descendió al 43,7% en 2026. El 89,3% cree que existe mucho o bastante fraude fiscal, una percepción estable desde 2024, mientras que la Agencia Tributaria recuperó 18.928 millones de euros en actuaciones de control durante 2025.
El malestar se acentúa en materia de servicios públicos: el 89% considera insuficiente el gasto en vivienda, el 79% en sanidad y el 78,3% en ciencia y tecnología. Además, el 57,5% opina que recibe menos del Estado de lo que aporta, frente al 62,1% de 2025. El 82,6% está de acuerdo con que engañar a Hacienda equivale a engañar al resto de ciudadanos y el 70,1% apuesta por gravar más a través de impuestos directos como el IRPF. El debate, según los autores, gira menos en torno a cuánto se paga y más en torno a quién parece librarse.
