La combinación de energía solar y eólica generó en abril de 2026 más electricidad que el gas a nivel mundial, según los datos divulgados por el climatólogo Zeke Hausfather y el informe Ember. En ese mes, las renovables no hidroeléctricas produjeron 531 TWh, frente a los 477 TWh del gas natural, lo que representó un 22% frente a un 20% del mix eléctrico global. Se trata del primer mes completo marcado por la nueva crisis energética vinculada al conflicto en Oriente Medio.
El avance contrasta con la situación de hace cinco años: en abril de 2021, la generación con gas alcanzó 476 TWh, mientras que la solar y la eólica apenas sumaron 245 TWh, menos de la mitad. La Agencia Internacional de la Energía estima que la demanda mundial de electricidad crecerá un 3,6% anual hasta 2030, con un aumento interanual de 1.100 TWh, impulsado por la electrificación industrial, la movilidad eléctrica, la climatización y los centros de datos.
Según el análisis, las renovables no hidroeléctricas están a punto de rebasar al gas como fuente de generación eléctrica en el conjunto del año, solo superadas por el carbón. La sustitución del gas reduce la dependencia de un combustible fósil cuyas fugas de metano, un gas de efecto invernadero 84 veces más potente que el CO₂ en los 20 años posteriores a su emisión, y cuya volatilidad de precios ante crisis geopolíticas como la actual, refuerzan el objetivo del Plan REPowerEU de acelerar la transición energética europea.
