En el primer semestre del año, 368 plantas eléctricas a escala de servicios públicos entraron en operación en Estados Unidos, según datos de la Administración de Información Energética (EIA). La lista la encabezan los parques eólicos SunZia North y SunZia South, en Nuevo México, con 3.650 megavatios combinados, seguidos por la central de gas natural Trumbull Energy Center, en Ohio, de 900 megavatios, y el eólico marino Vineyard Wind, en Massachusetts. SunZia y Vineyard Wind son proyectos maduros y no representan tendencias actuales, ya que el desarrollo eólico terrestre en EE. UU. se ha reducido por motivos regulatorios y de opinión pública.
La tendencia dominante es la solar a escala de servicios públicos y las baterías: 207 proyectos solares y 95 de baterías entraron en línea, muy por encima de las 22 turbinas de gas natural y los 21 motores de gas. En capacidad instalada, la solar sumó 11.458 megavatios y las baterías 8.207 megavatios, frente a 5.473 megavatios eólicos terrestres y 2.707 megavatios en plantas de gas. Texas, Nuevo México y Arizona concentran aproximadamente la mitad de la nueva capacidad del país. Texas lideró con 3.067 megavatios en baterías, 2.311 en solar y 1.154 en gas, y no añadió ningún proyecto eólico terrestre en el semestre, pese a ser el estado con más potencia eólica instalada. Illinois fue el primer estado en número de proyectos solares, con 36, seguido de California con 22 y Texas con 16. Eric Gimon, de Energy Innovation, señaló que la combinación "solar más baterías" se ha convertido en la verdadera fuerza motriz del mix eléctrico estadounidense.
