SoftBank donó 50 millones de dólares a la Biblioteca Presidencial de Donald Trump en enero de 2025, pocos meses antes de anunciar el arrendamiento de terrenos federales para construir un macrocentro de datos en Ohio. La cronología fue revelada por la propia empresa japonesa en respuesta a una carta enviada en junio por los senadores Elizabeth Warren (Massachusetts) y Richard Blumenthal (Connecticut), junto con la representante Melanie Stansbury (Nuevo México), quienes plantearon posibles indicios de soborno.
Warren cuestionó públicamente la coincidencia: «¿Se supone que debemos creer que es casualidad que dos meses después de la donación, su administración anunciara un arrendamiento masivo para el centro de datos de SoftBank?». En marzo, SoftBank anunció que su filial SB Energy formaría una alianza público-privada con el Departamento de Energía para levantar «el mayor centro de datos de IA del mundo» en Portsmouth, Ohio, acompañado de una central de gas de al menos 9,2 gigavatios.
Los legisladores recordaron que SoftBank también contribuyó a las bibliotecas de Reagan y Bush, pero solo tras dejar ambos la presidencia y con las fundaciones ya constituidas. La donación a Trump se produjo durante su mandato y antes de que existiera la biblioteca. Además, el Donald J. Trump Presidential Library Fund fue disuelto en Florida en septiembre por no presentar informes anuales, aunque SoftBank afirma que su aportación fue al Donald J. Trump Presidential Library Foundation, Inc., entidad en la que Eric Trump figura como fideicomisario.
