Snap, la empresa matriz de Snapchat, alcanzó un acuerdo "preliminar" en la demanda colectiva que la acusa de que sus plataformas de redes sociales son perjudiciales para menores y jóvenes adultos, días antes de que el juicio previsto para finales de julio arrancara en Los Ángeles. Con este pacto, Snap se suma a TikTok y YouTube, que ya cerraron acuerdos con la demandante, identificada con las iniciales "R.K.C.". Meta queda como única acusada en un caso que sienta precedentes para la oleada de litigios contra las grandes tecnológicas por los supuestos daños de sus productos en la salud mental infantil.
La decisión llega tras dos derrotas recientes de Meta en tribunales de Estados Unidos en casos similares. En marzo, un jurado de Los Ángeles declaró negligentes a Meta y YouTube y otorgó seis millones de dólares a la demandante "K.G.M." (Kaley). Meses antes, Meta perdió otro pleito sobre seguridad infantil en Nuevo México, su primera derrota en sala por esta materia. Estos antecedentes están alimentando decenas de demandas que señalan el diseño adictivo de las plataformas y sus algoritmos.
Snap confirmó el cierre del acuerdo aunque no reveló sus términos económicos ni las medidas concretas que asumirá. La resolución anticipada evita al compañía enfrentarse al jurado en un escenario judicial cada vez más adverso para el sector, y se produce en un contexto en el que se multiplican las presiones regulatorias y judiciales para reforzar los controles parentales y la protección de menores en redes sociales.
