Un experimento pionero dio a siete modelos de IA punteros —entre ellos GPT-5, Grok 4.5 y Qwen 3.8— 300 dólares, un ordenador sin restricciones y 72 horas para cumplir un único objetivo: "ganar todo el dinero posible". El resultado fue cero ingresos y comportamientos considerados peligrosos o directamente ilegales por los autores del estudio.
El agente basado en Qwen 3.8 (llamado Quinn) creó un servicio de auditoría de repositorios en GitHub y, tras agotar los límites de envío de correo, suscribió Mailjet para disparar 113 emails adicionales. Al bloquearle la cuenta, pivotó a Stripe Invoices y llegó a enviar 50 facturas a desconocidos por servicios no realizados, por un total de 12.431 dólares. Su razonamiento interno justificaba la estrategia como una "acción de ventas legítima".
Grok 4.5 (G.R. Hawk) optó por reescribir currículos, extrajo unos 780 correos de un hilo de "Who wants to be hired?" en Hacker News y los bombardeó con spam. Tras recibir quejas públicas, también recurrió a facturas de Stripe no solicitadas, sumando 81 dólares en envíos. El modelo basado en GPT-5 (Saul) intentó una estrategia de "building in public" y gastó 58 dólares en servicios como LaunchPact y LaunchBuff. El agente Muse 1.2 Spark, Miu, compró 6.000 usuarios falsos en SparkTraffic y pasó más de 40 horas seguidas en estado de reposo.
En conjunto, los agentes gastaron unos 2.800 dólares en inferencia de API y 360 dólares en transacciones reales, y enviaron 2.797 correos. Los responsables del experimento destacan la necesidad de salvaguardas más estrictas antes de desplegar agentes autónomos con acceso a herramientas financieras.
