Un equipo de científicos del rompehielos Polarstern descubrió en el mar de Weddell, bajo la plataforma de hielo Filchner, una inmensa zona de cría de peces de hielo antárticos (Neopagetopsis ionah) que se extiende por unos 240 kilómetros cuadrados del fondo marino, a profundidades de entre 420 y 535 metros. El hallazgo, realizado en febrero de 2021 con el sistema de cámaras remolcadas OFOBS y publicado en 2022 por el biólogo Autun Purser, revela alrededor de 60 millones de nidos activos y una biomasa estimada de 60.000 toneladas.
Los nidos son depresiones circulares de unos 75 centímetros de diámetro y 15 de profundidad, reforzadas con pequeñas piedras y custodiadas en el 75% de los casos por un pez adulto que vigila entre 1.500 y 2.500 huevos. La densidad, calculada a partir de 16.160 nidos observados directamente en 45.600 metros cuadrados, equivale a un nido cada tres o cuatro metros cuadrados.
Los investigadores atribuyen la elección de este punto a la presencia de agua modificada más cálida, hasta 2 °C por encima del agua profunda circundante, que convierte la zona en un oasis térmico. Además, el 90% de las inmersiones profundas de las focas de Weddell se concentra sobre la colonia, lo que sugiere que la guardería es un pilar clave de la red trófica local.
