Samsung y SK hynix se han lanzado a la caza de los chips de memoria GDDR7 destinados a la próxima consola de Sony, la PlayStation 6, en un mercado donde la demanda de centros de datos para inteligencia artificial ha provocado una escasez y un aumento de precios significativo. Según informes de DigiTimes, estas dos empresas surcoreanas están negociando con Sony para suministrar la memoria de alto rendimiento que la nueva plataforma utilizará, probablemente en chips de 24 Gb. Esta decisión estratégica responde a la necesidad de mantener un ciclo de vida prolongado de al menos siete años, una característica que exige un ancho de banda superior al de las generaciones anteriores, como la GDDR6 o GDDR6X. La elección del GDDR7 está respaldada por su consolidación en el mercado, evidenciada por su uso en las tarjetas gráficas GeForce RTX 50 de Nvidia, que alcanzan un ancho de banda de 1,792 TB/s. Sin embargo, el contexto económico actual es incierto: los fabricantes de memoria han reasignado el 70% de sus líneas de producción a memorias HBM para IA, lo que ha disparado los precios de la DRAM de consumo. Este fenómeno, junto con el aumento de precios de las consolas actuales como la PS5 y la Xbox Series, sugiere que la PlayStation 6 podría superar la barrera de los 1.000 euros en su lanzamiento. Aunque Sony no ha confirmado oficialmente el precio, la compañía ha fijado enero de 2028 como el punto de cierre del formato físico, lo que refuerza la idea de que la PS6 llegará en 2028, tras un periodo de desarrollo de aproximadamente 7 años, coherente con la historia de las generaciones anteriores de la marca.
