La Samsung R95H es el primer televisor de la marca que incorpora un panel Micro RGB 4K de 165 Hz, una tecnología que, frente al Mini LED, lleva el color directamente a la fuente de luz: diminutos LED rojos, verdes y azules (de menos de 100 micrómetros) emiten el tono de forma independiente en lugar de filtrar luz blanca o azul. Samsung asegura una cobertura del 100 % del espacio BT.2020, situando al panel en la cúspide del mercado. No es un OLED: siempre hay algo de luz residual, pero el control de zonas es excelente y elimina el riesgo de quemado. La R95H monta un Micro RGB AI Engine Pro, es compatible con HDR10+, ofrece sonido Dolby Atmos 4.2.2 de 70 W, One UI Tizen, cuatro HDMI 2.1, Wi-Fi 6E, Bluetooth 5.3 y la caja One Connect para unificar el cableado. Está disponible en 65, 75 y 85 pulgadas; el modelo de 65 cuesta 3.699 euros. En el día a día, la calibración de fábrica resulta mejorable: el modo Eco activa potenciadores y modo IA que alteran color y brillo, de modo que conviene apagarlos o recurrir al modo Filmmaker. Con los ajustes adecuados, la imagen ofrece un nivel de brillo, una pureza cromática y un realismo muy difíciles de igualar, y la peana sin tornillos y la trasera plana facilitan su instalación. La conclusión del análisis es clara: si se busca la máxima calidad de imagen en gama alta y no se teme un precio elevado, esta R95H es una de las opciones más potentes del catálogo actual.
