Samsung ensancha el Z Fold 8 y acierta con el formato, aunque renuncia al telefoto

Fuentes: theverge.com, Samsung's wider Z Fold 8 feels just right

Samsung ha presentado el Galaxy Z Fold 8, un dispositivo plegable que rompe con la tradición de la marca al adoptar un formato más ancho y corto, similar a un pasaporte, que redefine la experiencia de uso en comparación con sus predecesores. Con un precio de 1.899,99 dólares —cien dólares menos que su antecesor nominal—, el terminal sacrifica la cámara telefoto para ofrecer un diseño más enfocado al consumo de contenidos y a la comodidad en el uso diario.

El cambio de formato no es completamente nuevo en el sector. Según The Verge, Huawei ya lanzó en abril el Pura X Max con una silueta similar, aunque limitado al mercado chino, y Apple prepara un iPhone plegable para septiembre con proporciones parecidas. De hecho, el Z Fold 8 recupera la anchura del Pixel Fold original de Google, cerrando un círculo en la evolución de los teléfonos plegables.

El nuevo modelo se sitúa en una posición peculiar dentro de la propia gama de Samsung. La marca ha lanzado simultáneamente el Z Fold 8 Ultra —heredero directo del Fold 7, con pantalla interior cuadrada y triple cámara trasera, a 2.099,99 dólares— y el Z Fold 8 convencional, que actúa más como una variante que como un sucesor. Samsung justifica esta estrategia diferenciando dos tipos de usuario: el Ultra está pensado para el «power-maxxing» o productividad multitarea, mientras que el Fold 8 estándar se orienta al «joy-maxxing», es decir, al disfrute de contenidos como vídeo, libros electrónicos o videojuegos.

La pantalla interior de 4:3 ofrece 3.000 nits de brillo máximo y un nuevo revestimiento antirreflejos. Aunque no es widescreen, el formato resulta más natural para consumir vídeo que las pantallas cuadradas de generaciones anteriores, y elimina buena parte del «letterboxing» típico al ver series en streaming. Con 201 gramos de peso, el dispositivo se siente ligero y cómodo en una sola mano, incluso más que teléfonos rígidos de gran tamaño como el S26 Ultra.

En el interior, el Fold 8 monta el Snapdragon 8 Elite Gen 5, procesador desarrollado junto con Qualcomm, e incorpora funciones de inteligencia artificial como Gemini Intelligence para automatización de tareas y un nuevo asistente proactivo llamado Now Nudge. La batería de 4.800 mAh supone una mejora modesta frente a los 4.400 mAh del Fold 7, gracias a la adopción de tecnología de silicio-carbono, aunque Samsung ha sido cauta con esta innovación. BD Yang, vicepresidente ejecutivo del equipo de tecnología de componentes de Samsung, explicó a The Verge que la prioridad ha sido gestionar la reactividad del silicio y garantizar la estabilidad a largo plazo, en parte por el precedente del fiasco del Note 7 en 2016.

El punto más débil del dispositivo es, según la fuente, el sistema de cámaras. El Z Fold 8 prescinde del telefoto y apuesta por un doble sensor trasero de 50 megapíxeles —gran angular y ultra gran angular—. Aunque la cámara ultra gran angular mejora respecto a modelos previos, la principal podría rendir peor que el sensor de 200 megapíxeles del Fold 7, a la espera de pruebas más exhaustivas. Esta decisión profundiza la brecha entre las cámaras de los plegables de Samsung y las de sus teléfonos rígidos insignia.

El dispositivo también queda rezagado frente a la competencia en otros aspectos. Mantiene la certificación IP48, inferior a la protección frente al polvo del Pixel 10 Pro Fold de Google, y el pliegue de la pantalla sigue siendo más visible que en el Oppo Find N6, pese a las mejoras en la bisagra con una nueva lámina de aleación de titanio. Como contrapartida, el Fold 8 incorpora imanes que facilitan la apertura con una sola mano y aportan una sensación de cierre más satisfactoria.

En definitiva, el Galaxy Z Fold 8 representa una apuesta arriesgada pero coherente: un formato más práctico para el consumo multimedia, con un precio inferior al de su predecesor nominal, pero a costa de renunciar a una cámara telefoto que muchos usuarios consideran esencial. Si Samsung logra que los desarrolladores adapten sus aplicaciones a la pantalla más corta —Instagram ya ha confirmado optimizaciones— y la cámara principal ofrece un rendimiento competitivo, el Fold 8 podría consolidar el nuevo formato de «pasaporte» como estándar en la próxima generación de plegables.