Ryanair ha recortado o abandonado su presencia en varios aeropuertos regionales españoles desde la campaña veraniega de 2025, una decisión que la aerolínea justificó por el aumento de las tasas de Aena y que ha provocado efectos colaterales como una caída del 80% en la facturación de la cafetería del aeropuerto de Valladolid. Pese a este repliegue, la compañía irlandesa ha movido en lo que va de año 29,8 millones de pasajeros en España y registra más viajeros que nunca, con un crecimiento del 5,6% en 2025 y del 1,7% en el ejercicio actual, impulsada por el alza del 5% en sus vuelos internacionales frente a una caída del 23% en los nacionales.
El vacío dejado por Ryanair lo están aprovechando sus principales competidores. Vueling se consolida como la segunda aerolínea del país con 16,5 millones de viajeros y un incremento del 4,6% (721.769 pasajeros más), mientras que Wizz Air alcanza los 5,74 millones con un crecimiento del 39%. Ambas compañías están ocupando las rutas y bases que Ryanair ha abandonado o reducido. Ryanair vincula su marcha a las tasas aeroportuarias, posición que comparte la CNMC, y condiciona su regreso a una rebaja de esos costes, mientras prioriza destinos turísticos con mayor ocupación y mejores contratos publicitarios.
