Michael O'Leary, CEO de Ryanair, ha advertido que las tarifas aéreas en Europa experimentarán un aumento histórico, estimado entre el 10% y el 20%, durante los próximos 12 meses. Esta previsión se debe al encarecimiento sostenido del combustible provocado por la Guerra de Irán, que ha interrumpido el tránsito de petróleo a través del estrecho de Ormuz. O'Leary señaló que el 80% del combustible comprado por la compañía en 2026 a un precio de 67 dólares por barril quedará desbloqueado en marzo de 2027, forzando la compra a precios superiores.
Para mitigar el impacto, Ryanair ha anunciado recortes de 2 millones de pasajeros para el año que viene, priorizando rutas comerciales más rentables y reduciendo su exposición al riesgo de invierno. La compañía también ha limitado el 15% de su combustible a un precio de 85 dólares, una cifra que expira en marzo de 2027. Estas medidas afectan especialmente a las aerolíneas de bajo coste, que operan con márgenes más ajustados, mientras que las grandes empresas como Ryanair cuentan con mayor capacidad para absorber los costes. El sector aéreo enfrenta un desafío existencial por la volatilidad de los precios energéticos, que ha impactado negativamente en la rentabilidad de las operaciones.
