Rocket Lab ha anunciado la adquisición de Iridium, operador de una constelación de satélites en órbita y titular de un valioso paquete de espectro radioeléctrico. La operación, todavía pendiente de cierre, se ha acordado a 54 dólares por acción, lo que valora a Iridium en aproximadamente 8.000 millones de dólares. Con esta compra, la empresa de lanzamientos busca consolidarse como un proveedor integral de servicios espaciales.
El comunicado de Rocket Lab señala que prevé aprovechar la red existente de Iridium para «escalar hacia mercados no explotados y pionera en nuevos servicios espaciales». Iridium opera decenas de satélites en órbita baja y dispone de licencias de espectro que le otorgan una posición estratégica en el sector.
La adquisición forma parte de una secuencia de compras protagonizada por Rocket Lab durante los últimos doce meses. En febrero adquirió un fabricante de componentes de precisión, en abril sumó al proveedor de comunicaciones láser Mynaric, en mayo compró la firma de robótica espacial Motiv y el año pasado se hizo con Geost, contratista de sensores ópticos para defensa. El objetivo declarado es configurar una oferta verticalmente integrada que combine lanzamiento, satélites, comunicaciones y carga útil.
El movimiento se enmarca en una oleada de consolidación en la industria aeroespacial. En los últimos años, ViaSat compró Inmarsat, un fondo de capital privado adquirió Maxar en 2023 y Lockheed Martin cerró la compra del fabricante de pequeños satélites Terran Orbital en 2024. En abril de 2026, Amazon pagó 11.570 millones de dólares por Globalstar para reforzar su negocio satelital frente a Starlink de SpaceX.
