Este artículo de Ryan Farley explora una curiosa campaña publicitaria de Maxell de 1985 que involucró la construcción de robots de tamaño real para promocionar sus disqueteras de 5.25 pulgadas. Contrasta esta campaña con las anteriores, más convencionales, de Maxell que utilizaban imágenes de arcoíris y coches de carreras en sus disquetes. La campaña de los robots, que presentaba a los robots 'comiendo' disquetes, fue un éxito inesperado, alcanzando una popularidad considerable y eventualmente encontrando su camino a un museo.
Inicialmente, se pensó que la campaña era una manipulación fotográfica, pero la investigación reveló que Maxell realmente construyó varios robots de tamaño real como accesorios. Estos robots fueron incorporados a una exposición llamada 'Smart Machines' en el Museo de la Computación de Boston en 1987, donde realizaban movimientos sincronizados con una presentación de video. La exposición, que abarcaba 4.000 pies cuadrados, buscaba explorar la historia y la tecnología de la inteligencia artificial y la robótica. Documentos internos del museo revelan que los robots de Maxell requirieron una cantidad significativa de mantenimiento y tiempo de los técnicos, y que su ciclo de presentación inicial era demasiado largo, lo que provocaba que los visitantes se fueran antes de ver la actuación completa.
El artículo también menciona la evolución de los sistemas de nomenclatura de Maxell para sus disqueteras, incluyendo la introducción del término 'DD' para disquetes de doble densidad. Además, se menciona la inclusión de disquetes Maxell en paquetes con software popular como Electronic Arts' 688 Attack Sub. En resumen, la campaña publicitaria de Maxell con los robots de tamaño real es un ejemplo inusual y fascinante de marketing de la década de 1980, que combina elementos de ciencia ficción, tecnología y publicidad corporativa, y que finalmente se convirtió en una pieza de la historia de la computación.
