RFK Jr. rellena de afines un panel de la FDA sobre péptidos mientras sus científicos se oponen

Fuentes: RFK Jr. stacks FDA panel with peptide peddlers as FDA scientists oppose access, arstechnica.com

El panel de la FDA sobre péptidos inyectables, compuesto por afines a Robert F. Kennedy Jr., recomendó levantar las restricciones sobre la fabricación de estos compuestos para uso humano, pese a que los propios científicos de la agencia sostienen que no existen pruebas suficientes de su seguridad ni eficacia.

El secretario de Salud de Estados Unidos, conocido por su postura antivacunas, ha impulsado desde su llegada al cargo una cruzada para revertir la posición de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) sobre una docena de péptidos inyectables populares pero sin evidencia clínica sólida. Kennedy se autodefine como un "gran fan" de estos fármacos y ha prometido "terminar" con lo que él califica como "supresión agresiva" de la FDA hacia ellos.

En 2023, los científicos de la FDA determinaron que estos péptidos carecen de evidencia de beneficios y pueden representar riesgos significativos para la salud. No obstante, el lunes pasado la FDA actualizó la lista de asesores del Pharmacy Compounding Advisory Committee (Comité Asesor de Composición Farmacéutica), añadiendo nueve nuevos miembros, casi todos ellos promotores personales del uso de péptidos y/o con vínculos financieros con clínicas de bienestar que ofrecen estos tratamientos. Con estas incorporaciones, el panel suma 13 integrantes, una cifra que garantiza que los nuevos miembros puedan determinar el resultado de las reuniones.

El Comité Asesor se reunió el jueves y, en una votación dividida, recomendó levantar las restricciones sobre cuatro de los siete péptidos en discusión, mientras que las votaciones sobre los tres restantes estaban programadas para el viernes. Previamente, la FDA publicó documentos de briefing en los que sus propios científicos reafirman que no hay suficiente evidencia de seguridad y eficacia como para justificar un mayor acceso a estos compuestos.

Los péptidos son cadenas de aminoácidos, similares a las proteínas pero más cortas (normalmente de 10 a 20 aminoácidos). Algunos, como la insulina, tienen funciones biológicas bien conocidas, pero muchos otros son fragmentos resultantes de procesos bioquímicos cuyo efecto fisiológico real aún se desconoce. Comprender cómo se fabrica un péptido y qué efectos desencadena puede llevar décadas de investigación; en muchos casos solo se dispone de evidencia en cultivos celulares, sin datos sobre qué ocurre en organismos intactos.

Los péptidos discutidos incluyen el BPC-157 para colitis ulcerosa, el KPV para cicatrización de heridas e inflamación, el TB-500 también para cicatrización, el MOs-C para obesidad y osteoporosis, el emideltide para abstinencia de opioides, insomnio crónico y narcolepsia, el semax para isquemia cerebral, migraña y neuralgia del trigémino, y el epitalon para insomnio. Antes de que finalice febrero de 2027, se celebrará otra reunión para discutir cinco péptidos adicionales.

El debate central gira en torno a si estos péptidos sin comprobación científica pueden ser producidos por farmacias de compounding (que elaboran medicamentos personalizados). Actualmente, la FDA no permite que estas farmacias los fabriquen para uso humano, aunque sí pueden venderse con fines de investigación.

La decisión del panel refleja la tensión creciente entre la política de salud impulsada por Kennedy y la evidencia científica interna de la FDA. Mientras los documentos oficiales de la agencia mantienen la postura de cautela adoptada en 2023, la composición del comité garante ahora una mayoría afín a la visión del secretario. Los críticos advierten que el levantamiento de restricciones podría exponer a pacientes a riesgos innecesarios, mientras que los defensores argumentan que se trata de terapias prometedoras que la FDA ha bloqueado injustificadamente.

De cara al futuro, el resultado de las próximas votaciones y la decisión final de la FDA sobre estos compuestos será un termómetro de hasta qué punto la intervención política puede redirigir la regulación sanitaria basada en evidencia científica.