Restauración de una turbera en Escocia protege víboras, luciones y lagartijas

Fuentes: Work to protect adders, slow worms and lizards in Scots peatland

Forestry and Land Scotland ha puesto en marcha un proyecto de restauración de la turbera de Longbridge Muir, al sudeste de Dumfries, que incorpora medidas específicas para proteger a las víboras, los luciones y las lagartijas comunes durante las obras. La intervención contempla la creación de refugios de hibernación —denominados hibernacula— elaborados con turba, restos de poda y ramas, además de láminas de metal corrugado que generan microhábitats cálidos donde los reptiles pueden ser observados sin ser molestados.

Los trabajos se ejecutan por fases a lo largo de tres años para minimizar la perturbación y dar tiempo a la fauna a desplazarse por el enclave. El responsable de restauración de turberas George Hemstock explicó que el objetivo es compatibilizar la mejora ambiental con la salvaguarda de estas especies, por lo que se conservan y protegen las áreas clave de refugio, como los bordes secos y orientados al sur de la turbera donde hibernan los reptiles.

Longbridge Muir, con 508 hectáreas, es uno de los mayores restos supervivientes del antiguo complejo de Lochar Moss y está protegido como Sitio de Interés Científico Especial, además de formar parte de la Zona Especial de Conservación Solway Mosses North, de 649 hectáreas, considerada uno de los sistemas de turbera baja más relevantes de Europa. Las obras, tras décadas de drenaje y plantación de árboles, buscan restablecer los niveles hídricos, regenerar los hábitats formadores de turba y reforzar la biodiversidad, en línea con el esfuerzo nacional escocés para hacer frente a la crisis climática y de biodiversidad.