La Universidad de Chicago Law School ha presentado un memorando estratégico que articula cómo adaptará su enseñanza al impacto creciente de la inteligencia artificial en la profesión legal. El documento define tres ejes: una pedagogía y evaluación resilientes al uso de IA, el refuerzo de las habilidades consideradas esencialmente humanas —como la argumentación oral, el juicio estratégico, el pensamiento crítico y la relación con clientes— y la formación en un uso responsable, eficaz y ético de estas herramientas. La escuela rechaza tanto la prohibición total como la indiferencia ante los riesgos: busca que los estudiantes piensen críticamente sin apoyarse en atajos generativos, pero también que salgan preparados para un ejercicio profesional donde la IA ya es omnipresente.
Para llevar la visión a la práctica, la facultad implementará durante el curso 2026–2027 un enfoque coordinado en los cursos troncales de primer año (Civil Procedure, Torts, Contracts, Property, Criminal Law, Constitutional Law, Statutory Interpretation, entre otros), con normas comunes sobre el uso de dispositivos electrónicos y métodos de evaluación resistentes al uso indebido de IA. La estrategia se completa con un módulo de IA en el programa de investigación y redacción jurídica de primer año, cursos optativos superiores sobre IA y derecho, un AI Lab dedicado a desarrollar herramientas tecnológicas para mejorar el acceso a la justicia y licencias con empresas líderes de IA que dan acceso a estudiantes y profesorado a los mismos recursos que usan los abogados en ejercicio.
El proceso, iniciado tras el lanzamiento público de ChatGPT a finales de 2022, ha incluido consultas con alumni, bufetes, ejecutivos tecnológicos, profesorado y estudiantes, así como el apoyo explícito del liderazgo de la Universidad de Chicago. La escuela enmarca su apuesta como una continuidad de su tradición innovadora: fue la primera en concebir la educación jurídica como programa de posgrado y en introducir formación interdisciplinar y clínicas de法律援助.
