Renfe ha retirado de forma preventiva dos unidades del tren Talgo S106, conocido comercialmente como Avril, tras detectarse en una inspección técnica marcas que podrían estar relacionadas con las grietas en los bogies que este modelo ha sufrido en los últimos meses. Los trenes retirados prestaban servicio en el corredor levantino y son de ancho fijo, a diferencia de los que cubren la línea Madrid-Barcelona, donde se detectaron los primeros casos. La operadora ha exigido a Talgo que profundice en el análisis de las causas, determine el alcance del problema y adopte las medidas técnicas necesarias para garantizar la fiabilidad de los bogies en servicio. Renfe ha subrayado que los daños han aparecido en trenes que no circularon por el corredor Madrid-Barcelona, lo que descarta el estado de esa infraestructura como causa principal. Esta consideración es clave: Talgo había responsabilizado a Adif del mantenimiento de la vía como origen de las grietas, lo que reavivó las tensiones entre fabricante, operador y administrador ferroviario. Los Avril, pensados como punta de lanza frente a Ouigo e Iryo en la alta velocidad española y únicos capaces de recorrer toda la línea gallega gracias a su ancho variable, acumulan retrasos en las entregas, polémicas por el confort y materiales, y una monitorización exhaustiva desde los primeros fallos. En julio, Renfe y Talgo sellaron un acuerdo con indemnizaciones cruzadas por valor de cientos de millones de euros para reconvertir quince unidades de ancho fijo en variable.
