El Ministerio de Transportes español sitúa a Portugal como el nuevo mercado prioritario para la expansión internacional de Renfe, según publica Expansión. La compañía descarta así, al menos a corto plazo, su apuesta por Francia, donde las dificultades de homologación de sus trenes han frenado sus planes.
La estrategia pivota sobre los trenes Avril de Talgo (Series 106 y 107), equipados con ancho de vía variable, que pueden alternar entre el ancho ibérico y el estándar internacional. En total, Renfe dispondrá de 43 composiciones de alta velocidad con esa capacidad tras invertir más de 130 millones de euros en adaptar los Avril al cambio de ancho.
La ventaja competitiva se explica por la configuración ferroviaria de la Península. Portugal, igual que España, creció con ancho ibérico, lo que aísla a ambos países del resto de Europa. Sin embargo, la conexión Madrid-Lisboa, prevista para 2030 con tiempo de viaje óptimo en 2034, se construirá en ancho internacional por exigencia de la UE, mientras que la línea Lisboa-Oporto se levanta en ancho ibérico. Ningún operador del mundo puede hoy enlazar un Madrid-Lisboa-Oporto sin transbordo, y Renfe será el único gracias a sus Avril.
El ministerio subraya que la empresa将成为 el único operador con capacidad para prestar servicios internacionales de alta velocidad con Portugal, lo que le otorga una posición dominante en el mercado ibérico.
