Renfe no podrá retirar la locomotora incendiada en Ricla (Zaragoza) hasta la semana que viene, lo que prolongará los retrasos en la línea Madrid-Barcelona. La compañía ha confirmado que la retirada de la unidad motriz, situada en la cola del convoy, es una operación compleja debido a la difícil accesibilidad de la zona. Mientras tanto, el tráfico se ha reorganizado utilizando trenes de doble composición y pasando los vehículos por la vía anexe de sentido contrario, lo que ha reducido la velocidad de paso a 80 km/h, aunque Adif ha autorizado su aumento a 160 km/h. La normalidad operativa no se espera hasta los primeros días de la próxima semana, afectando al fin de semana actual. Este incidente se suma a una serie de problemas recientes en la red ferroviaria española, incluyendo el accidente de Adamuz en enero, fallos en Talgo, incendios en Andalucía y problemas técnicos en Toledo y Galicia, lo que ha generado una crisis de confianza en la infraestructura de alta velocidad.
