Renfe ha activado un plan alternativo de transporte para el corredor Madrid-Andalucía a partir del viernes 30 de octubre, tras la colisión entre un tren AVE y uno de Iryo en Urda, Toledo, el miércoles. El incidente, que ha causado al menos 68 muertes y 107 heridos, ha provocado la suspensión total del tráfico de alta velocidad en la línea. Mientras la causa exacta del accidente se investiga, Renfe opera trenes especiales entre Madrid, Ciudad Real y Puertollano, añadiendo aproximadamente una hora y media al trayecto, y ofrece transbordos parciales y cambios gratuitos para los billetes afectados. La compañía ha bloqueado las ventas en esta línea hasta diciembre. Otros operadores como Ouigo, Iryo e Iberia también han suspendido servicios o ajustado tarifas, mientras que las aerolíneas han reforzado la oferta aérea y los autobuses han ampliado capacidad. La reapertura de la infraestructura depende de los trabajos de emergencia y las comprobaciones técnicas de seguridad, un proceso que podría extenderse durante semanas, similar al accidente de Adamuz en enero.
