El laboratorio de Linus Tech Tips ha rescatado del baúl de los recuerdos dos tarjetas gráficas legendarias de 2017, la NVIDIA GTX 1080 y la GTX 1080 Ti, para evaluar si todavía tienen algo que decir en pleno 2026. La prueba se divide en tres bloques: el primero reproduce los bancos de prueba históricos de la época, con un Intel Core i7-8700K y un AMD Ryzen 7 1800X, ambos de 2017; el segundo combina esas GPUs con un Ryzen 7 7800X3D moderno; y el tercero compara el rendimiento de rasterización con el de tarjetas contemporáneas como las RTX 3060, 4060 y 5050.
Los resultados muestran que ambas tarjetas siguen ofreciendo una experiencia 1080p a 60 FPS con ajustes altos en buena parte del catálogo actual, siempre que se prescinda del trazado de rayos. La GTX 1080 Ti aguanta mejor el tipo, mientras que la GTX 1080 ya cojea frente a sus rivales más modernos. Donde ninguna de las dos tiene nada que hacer es en títulos con ray tracing obligatorio como DOOM: The Dark Ages o Indiana Jones and the Great Circle, ya que carecen de los núcleos RT y Tensor necesarios. El artículo también adelanta un experimento con inferencia de modelos de lenguaje para ilustrar la distancia tecnológica recorrida desde la arquitectura Pascal.
