Refrigeración centralizada: la alternativa al aire acondicionado que prueban varias ciudades

Fuentes: Refrigeración centralizada: la poderosa alternativa al aire acondicionado que ya están probando muchas ciudades

La refrigeración centralizada o 'district cooling' es un sistema que produce y distribuye agua fría a través de una red subterránea de tuberías aisladas para climatizar edificios de un distrito o una ciudad entera, devolviendo el agua al punto de origen para recircularla. Frente al aire acondicionado individual, que requiere un equipo por inmueble, esta infraestructura única puede operar a gran escala con un menor consumo energético: un estudio realizado en 37 edificios públicos de Hong Kong cifra el ahorro en un 15% de energía y un 10% de costes.

El principio es el mismo que el de la calefacción urbana, ya extendida en Europa con más de 77 millones de usuarios. El principal obstáculo es económico: la obra civil para desplegar las tuberías exige una inversión inicial muy superior a la del aire acondicionado convencional. Aun así, ciudades con calor extremo como Dubái, donde la refrigeración absorbe el 80% de la electricidad, ya desarrollan redes avanzadas apoyadas en inteligencia artificial y control remoto. En Europa, París aprovecha el río Sena y la localidad holandesa de Heerlen recurre al agua de antiguas minas de carbón inundadas, aunque por ahora estas instalaciones sirven sobre todo a edificios públicos y comerciales.

Una evolución son los sistemas de circuito abierto con redes de quinta generación, que distribuyen agua a temperatura media y permiten a cada edificio producir calor o frío mediante su propia bomba de calor. En Londres, la urbanización Bankside Yards aplica esta idea: recupera el calor residual de un frigorífico de restaurante o de un equipo de oficina y lo traslada a zonas que necesitan calefacción. Frente a las islas de calor urbano y a las emisiones del aire acondicionado, Bruselas ha endurecido la normativa, aunque este verano ha tenido que flexibilizarla ante las temperaturas récord. Entre las ventajas adicionales destacan la reducción del ruido y la liberación de espacio en fachadas y azoteas para usos más sostenibles.