A pesar del reciente declive de Meta en su proyecto de realidad virtual (VR) Horizon Worlds y la desaceleración del mercado VR, la tecnología subyacente persiste y tiene el potencial de generar una disrupción significativa a nivel económico, cultural y legal. El análisis destaca que la VR se distingue de otras tecnologías de la era de la información por su capacidad para manipular la percepción humana a través de la creación de una sensación de 'presencia', simulando la realidad física y engañando al cerebro para crear una experiencia inmersiva. Esta 'presencia' impacta el comportamiento social y moral de los usuarios, replicando patrones del mundo real en entornos virtuales, y se utiliza incluso en terapias de rehabilitación y tratamiento de fobias. El autor argumenta que la VR representa una evolución de lo que conocemos como 'cyberspace', una aspiración humana de trascender las limitaciones físicas y explorar entornos controlables. La tecnología VR, al afectar directamente la cognición, podría revolucionar la experiencia online, ofreciendo una inmersión mucho más profunda que las interacciones actuales en internet.
Realidad virtual: ¿una disrupción latente?
Fuentes:
VR Disrupts
