RayNeo GT y GT Max, análisis: la pantalla gigante de bolsillo que por fin tiene sentido

Fuentes: RayNeo GT y GT Max, análisis: llevar una pantalla gigante en el bolsillo empieza a tener mucho sentido

Las RayNeo GT y GT Max son gafas de realidad asistida que funcionan como un monitor externo portátil: se conectan por USB-C a un ordenador, una consola como Steam Deck o un móvil compatible y proyectan una pantalla virtual de gran tamaño ante los ojos del usuario. Comparten un diseño casi idéntico y un chip Zone 360 dedicado al seguimiento 3DoF, que permite fijar la pantalla en un punto, anclarla al movimiento de la cabeza o suavizar el seguimiento, conmutando entre los modos Follow, Steady y Pinned mediante un botón físico.

Las diferencias entre ambos modelos se concentran en la óptica y el peso. Las GT, con sistema Birdbath y 68 gramos, ofrecen un campo de visión de 46º y una pantalla virtual de hasta 231 pulgadas. Las GT Max estrenan la óptica Peacock Optical Engine 3.0 Max, pesan 78 gramos y elevan el campo de visión a 59º, lo que lleva la diagonal virtual hasta 307 pulgadas. En la práctica, las Max resultan claramente más inmersivas, mientras que las GT ofrecen una experiencia igualmente satisfactoria: la diferencia se percibe al comparar ambos modelos lado a lado.

Los autores las probaron con un MacBook Air M1, una Steam Deck y un Pixel 8 Pro, y destacan su ligereza, comodidad y nivel de brillo. Como limitación, no son gafas autónomas: necesitan siempre un dispositivo fuente y un cable, y requieren compatibilidad con USB-C Alt Mode, algo que no todos los móviles ofrecen. Quienes necesiten soporte Dolby Vision pueden añadir el accesorio Pocket TV Pro (219 euros), que también convierte SDR a HDR.