Este artículo describe cómo construir tu propio proveedor de servicios de Internet (ISP) dial-up utilizando un Raspberry Pi y hardware antiguo. La idea surgió de la posesión de un antiguo iBook G3 de Apple, que fue pionero en la adopción de Wi-Fi. Aunque hoy en día el Wi-Fi se asocia con conexiones de alta velocidad, en 1999, cuando los primeros AirPort Base Stations fueron lanzados, ofrecían una velocidad máxima de 11 Mbps, similar a la de una conexión dial-up.
El proyecto implica la combinación de varios componentes: un Raspberry Pi (modelo 3, 4 o 5), un simulador de línea telefónica (Viking DLE-200B) y un módem dial-up USB. El simulador de línea telefónica es crucial porque no se puede simplemente conectar dos módems directamente para emular un sistema POTS (Plain Old Telephone System). El módem se conecta al Raspberry Pi, y el simulador de línea telefónica actúa como intermediario, permitiendo que un ordenador (como el iBook G3) se conecte a través de una línea telefónica simulada. Se utiliza un interruptor dip para ajustar el volumen del audio, lo que puede mejorar ligeramente la velocidad de conexión.
El software clave incluye mgetty, que gestiona las llamadas a través del módem, y PPP (Point-to-Point Protocol), que autentica la conexión y crea un puente de red entre los dos ordenadores. El autor proporciona un playbook de Ansible en su repositorio de GitHub para automatizar la configuración. Para navegar por Internet con un navegador antiguo (como Internet Explorer 5) en el iBook G3, se utiliza Macproxy Classic, un servidor proxy local que simplifica las páginas web modernas para que sean compatibles con navegadores y hardware más antiguos.
La velocidad de conexión máxima alcanzable con este sistema es de aproximadamente 33.6 kbps, limitada por las capacidades del sistema POTS. Aunque es significativamente más lento que las conexiones modernas, permite experimentar cómo era navegar por Internet en la era dial-up. El artículo también destaca la importancia de la batería del iBook G3, que fue reacondicionada para permitir una experiencia inalámbrica más auténtica. En resumen, este proyecto es una forma divertida y educativa de revivir la nostalgia de la era dial-up, combinando hardware antiguo con la potencia de un Raspberry Pi.
