Un redactor de XDA Developers sometió al modelo de código abierto Qwen 3.8 27B a una tarea de ingeniería inversa sobre el esquema de licencias de una aplicación comercial ya adquirida. El modelo se ejecutó en una estación de trabajo Lenovo ThinkStation PGX con chip Nvidia GB10 Grace Blackwell y 128 GB de memoria unificada, sin enviar datos a la nube. En alrededor de 30 minutos, y mediante análisis estático, desensambló el binario arm64, localizó la clave pública RSA deliberadamente oculta por el desarrollador y reconstruyó la cadena de verificación: activación online única, comprobación de firma offline, vinculación al identificador de hardware del equipo, lista de revocación incrustada y verificación de la integridad del binario. Cuando el primer intento generó una clave con un hash incorrecto, el modelo detectó la discordancia, regresó sobre sus pasos y corrigió el resultado sin intervención humana, hasta obtener una coincidencia byte a byte. Con la clave reconstruida, elaboró un prueba de concepto funcional que desactivó la verificación de licencia. El autor subraya tres debilidades del esquema: una clave RSA de tamaño inferior al estándar actual, la verificación totalmente offline que impide revocar claves filtradas sin una actualización, y la residencia de todas las comprobaciones en código local modificable. Aunque reconoce que se trata de un único ensayo y que no permite generalizar, concluye que los modelos locales de 27 000 millones de parámetros ya son una variable real en los modelos de amenaza de seguridad.
