WhatsApp ha comenzado a desplegar de forma gradual los nombres de usuario, una función que permite identificar a cada persona dentro de la aplicación sin necesidad de compartir el número de teléfono. Se trata de un identificador único e intransferible: el primero que lo configure lo bloquea para siempre, por lo que nombres cortos y comunes como @maria pueden agotarse con rapidez.
Su principal utilidad es añadir una capa extra de privacidad, ya que hasta ahora la única forma de que alguien te escribiera era facilitando el número, un dato personal y potencialmente sensible. Con el nombre de usuario bastará con que la otra persona lo escriba en el campo de nuevo mensaje para iniciar una conversación. Además, esta misma cadena servirá como mecanismo de inicio de sesión.
Para reservar el tuyo hay que entrar en los ajustes de la cuenta —el icono de la llave—, seleccionar la opción Nombre de usuario y pulsar en Crear nombre de usuario. El sistema irá informando en tiempo real si el identificador está libre u ocupado, y habrá que añadir caracteres hasta encontrar uno disponible. Algunos solo podrán reservarse desde WhatsApp Business.
Una vez elegido, el usuario decide quién puede escribirle usando ese nombre: cualquier persona, o solo quienes dispongan de una clave privada adicional. Esta última opción protege frente a mensajes masivos si el identificador llega a difundirse. La función aún no está disponible para todos los usuarios y se irá activando progresivamente.
