¿Qué significaría ver un color completamente nuevo?

Fuentes: What Would It Mean to See a New Color?

El informático Ren Ng, profesor en la Universidad de California en Berkeley, se preguntó en 2016 si la tecnología del laboratorio de Austin Roorda, capaz de cartografiar y estimular con luz células cónicas individuales de la retina, podría hacer percibir un color inédito. El ojo humano dispone de tres tipos de conos (L, M y S) sensibles a longitudes de onda largas, medias y cortas; cualquier color natural es una mezcla de sus señales. Ng razonó que estimular los conos de un modo que nunca ocurre en la naturaleza ampliaría la gama visible más allá del espectro convencional, abriendo la puerta a un «verde más verde que el verde» o a colores sin equivalente en la experiencia humana. Tras varios correos sin respuesta, en 2018 Ng envió a Roorda una propuesta formal titulada «The Grass Is Greenest in Oz Vision», imaginando unas gafas que proyectaran sobre la retina patrones arbitrarios de conos activados. Roorda aceptó tomar un café y comenzó una colaboración que materializó la idea en un dispositivo experimental. La hipótesis central es que los colores no son frecuencias fijas de luz, sino construcciones perceptivas: el «nuevo color» buscado no es una longitud de onda desconocida, sino una saturación imposible en la naturaleza, derivada de estimular conos de manera que ningún estímulo físico ordinario reproduciría. El reportaje recorre además las dimensiones del color —matiz, valor y saturación— desde la rueda newtoniana de 1666 hasta la esfera cromática de Philipp Otto Runge, y recoge las reflexiones del artista Julian Kreimer sobre cómo los neutros potencian la intensidad cromática. Un caso clínico de tetracromacia por mutación genética ilustra que la percepción del color varía entre personas y sugiere que el cerebro, no solo el ojo, determina qué vemos.