La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha vinculado un brote de E. coli productora de toxina Shiga a queso cheddar elaborado con leche cruda, específicamente de la marca Raw Farm. Hasta la fecha, se han identificado siete casos en tres estados: California (cinco casos), Florida (uno) y Texas (uno), dos de los cuales requirieron hospitalización y cuatro afectaron a niños menores de tres años. Los casos se registraron desde septiembre del año pasado hasta el 13 de febrero.
La FDA ha determinado que las muestras de E. coli de los casos están genéticamente relacionadas y que las entrevistas a los afectados apuntan a Raw Farm como fuente común. A pesar de la evidencia, Raw Farm rechaza rotundamente las conclusiones de la FDA y se niega a realizar una retirada voluntaria del mercado de sus productos. La empresa ha expresado su desacuerdo en redes sociales y está colaborando con las autoridades estatales para realizar pruebas de las muestras de queso, cuyos resultados aún no están disponibles. Este incidente subraya los riesgos asociados al consumo de productos lácteos crudos y la importancia de las regulaciones alimentarias.
