Proton cancela entrevistas de IA tras críticas internas

Fuentes: blog.raed.dev, Proton CEO Cancels AI ‘Re-Interviews’ Amid Internal Pushback

Andy Yen, CEO de Proton, ha cancelado una serie de entrevistas de reevaluación que estaban destinadas a evaluar el uso de inteligencia artificial (IA) por parte de los empleados, una medida que podría haber derivado en despidos si no se cumplían los nuevos estándares de adopción de la tecnología. Esta decisión, revelada por 404 Media, se produce tras una investigación interna que expuso una cultura de miedo y una presión agresiva por parte de la dirección para integrar la IA, a menudo ignorando las preocupaciones de seguridad de los ingenieros. La cancelación llega en un momento crítico para la empresa, conocida por su compromiso con la privacidad, donde los usuarios han reaccionado con indignación, cancelando sus suscripciones y pidiendo la dimisión de Yen.

Según seis empleados actuales de Proton y grabaciones de una reunión general de la empresa, la iniciativa de reevaluación tenía el objetivo explícito de medir quién estaba utilizando la IA suficiente para evitar ser despedido. La investigación, basada en conversaciones con ocho empleados actuales y uno ex, chats de Slack, audio de reuniones y un manifiesto de IA escrito por el CTO Bart Butler, pintó un cuadro muy diferente al de la percepción pública de Proton como una empresa que protege la privacidad. En lugar de eso, la empresa se había lanzado agresivamente hacia la IA para aumentar los ingresos anuales, creando una atmósfera de miedo donde los empleados temían expresar sus preocupaciones por la seguridad o el desarrollo de productos con IA debido a las burlas y insultos de Yen en público.

El detonante de la crisis fue una conversación en el canal de seguridad de Slack donde un ingeniero pidió días para realizar pruebas de penetración (pentesting) en código nuevo antes de publicarlo. Yen respondió: "Eso es bullshit y pensamiento de perdedor. Por supuesto que es posible ser rápido y seguro. Dejen de pensar siempre en cómo ser más lentos y centrense más en cómo ser más rápidos. Dejen de amar artesanalemente todo nuestro código y usen más IA". Esta interacción, junto con la presión para abandonar la revisión manual del código, generó una fuerte resistencia interna. En una reunión general de casi dos horas, Yen admitió inicialmente un "fallo de comunicación" y prometió mejorar, pero reiteró su compromiso de seguir empujando la IA. Tras discutir con el consejo de administración de la Proton Foundation, que incluye a figuras como Tim Berners-Lee y Carissa Veliz, la dirección decidió cancelar las entrevistas, argumentando que ya habían cumplido su función al hacer que los empleados hablaran sobre la IA.

Sin embargo, las reacciones de los empleados son mixtas. Mientras algunos ven la cancelación como un avance, otros creen que no cambiará nada, ya que Yen mantiene la mayoría de las acciones de la empresa y no enfrenta consecuencias reales. Un empleado señaló que, aunque las entrevistas se cancelaron, la dirección afirmó que las métricas de IA se integrarían en las revisiones de desempeño, lo que sugiere que la presión continúa. Otro crítico, quien ha dejado de pagar por Proton, argumenta que el problema no es la IA en sí, sino la falta de guardarrail: la empresa no está permitiendo que nadie revise el código generado por IA ni que nadie sea responsable de lo que se publica. Para una empresa de privacidad, donde la confianza es el producto principal, la velocidad a expensas de la seguridad es un riesgo fatal; un error de seguridad podría exponer los correos de millones de usuarios, una catástrofe para la marca.

Bart Butler, CTO de Proton, intentó mitigar la situación admitiendo públicamente que "hemos fallado" y que Yen se ha comprometido a hacer mejores cosas. No obstante, la percepción de los usuarios ha deteriorado. En Reddit, la respuesta de Yen fue desaprobadada más de 1.200 veces, y muchos usuarios han cancelado sus planes de pago. La investigación sugiere que la cultura de Proton ha cambiado drásticamente, priorizando la velocidad y la adopción de IA sobre la prudencia y la seguridad, una contradicción fundamental para una empresa que vende la confianza en la protección de datos. La situación actual deja a Proton en un punto de inflexión, donde la lealtad de sus usuarios se ha fracturado y la dirección debe demostrar que la integración de la IA no compromete los principios fundamentales de su modelo de negocio.