Un nuevo enfoque de programación permite a los programas leer sus propios nombres de archivo para obtener información de configuración, eliminando la necesidad de flags o scripts tradicionales. Esta técnica, desarrollada por un investigador, ofrece una forma innovadora de crear programas autocontenidos, portátiles y fácilmente compartibles. La configuración completa se incorpora directamente en el nombre del archivo, simplificando la instalación, la ejecución de experimentos de IA, la creación de utilidades ad-hoc e incluso la configuración de VPNs. Por ejemplo, un instalador podría extraer información de un archivo llamado install_PY3_MODULE_NAME.exe para descargar dependencias y configurar el entorno. De manera similar, un ejecutable para experimentos de IA podría leer su nombre para descargar conjuntos de datos, establecer hiperparámetros e instalar dependencias. Esta metodología promete reducir la fricción en la configuración y la reproducibilidad, ya que solo requiere renombrar el archivo para modificar su comportamiento y compartirlo con otros. El investigador ha publicado un ejemplo de su trabajo en GitHub, demostrando el potencial de esta nueva interfaz basada en nombres de archivo.
