Un profesor de música en Texas ha renunciado a su trabajo debido a la creciente hostilidad legal y social hacia las personas transgénero en el estado. El profesor, un hombre transgénero que mantenía su identidad en secreto para sus alumnos, se vio obligado a tomar esta decisión tras la implementación de una ley que impone fuertes multas a las escuelas si alguien utiliza el baño que no corresponde a su género asignado al nacer. La ley, junto con otras legislaciones anti-trans, como la prohibición de la atención médica para jóvenes trans y la definición restrictiva de género, ha creado un clima de miedo y constante preocupación para la comunidad transgénero en Texas. El profesor describe la situación como una "humillación disfrazada de política" y relata cómo la necesidad de ocultar su identidad le afectó física y mentalmente. Aunque amaba su trabajo y el impacto positivo que tenía en sus estudiantes, la imposibilidad de sentirse seguro y auténtico en su entorno laboral lo llevó a buscar
