Por qué tu gato te lame: no es cariño, es marcaje territorial

Fuentes: David Sands, experto en psicología animal: “Si tu gato te lame, te está indicando que eres de su propiedad”

Cuando un gato lame a una persona, el gesto no equivale a una declaración de afecto, según el doctor David Sands, experto en psicología animal. El especialista británico plantea tres hipótesis complementarias para explicar esa conducta: tolerancia ante quien no percibe como amenaza, análisis químico del humano mediante el gusto y el olfato, y marcaje de propiedad.

Los felinos trasladan al ser humano el comportamiento que aprendieron de cachorro con su madre, que los acicala con la lengua como señal de confianza. Con los adultos, incluidos los humanos, repiten ese patrón cuando consideran al otro parte de su entorno seguro. Además, el gato usa la lengua como una extensión del olfato: aunque solo cuenta con unos cientos de papilas gustativas frente a las 9.000 del ser humano, combina ambos sentidos para captar feromonas, perfumes o restos de alimentos en la piel.

La tercera hipótesis, la del marcaje, explica que los gatos cuentan con glándulas odoríferas en las mejillas y en la lengua, que frotan contra personas y objetos para impregnarlos con su olor y reclamar posesiones. Por eso, tras una caricia es frecuente ver al gato lamerse para retirar el olor ajeno. La conclusión de Sands es directa: si el felino te lame, te declara de su propiedad, no necesariamente te quiere.