Por qué sigo siendo escéptico de los LLM

Fuentes: Why I remain a skeptic

Joshua Barretto, desarrollador de software y mantenedor de varios proyectos de código abierto, explica en un extenso artículo por qué se niega a usar modelos de lenguaje generativos en su trabajo cotidiano. Barretto sostiene que, cuatro años después del inicio de la supuesta revolución de la inteligencia artificial, la industria del software no ha mostrado mejoras reales en calidad, velocidad, coste ni seguridad. Tampoco han surgido nuevas ideas ni competidores capaces de desplazar a las empresas establecidas.

El autor destaca que la evidencia empírica sobre mejoras de productividad atribuibles a los LLM es escasa y poco concluyente. Tras inversiones estimadas en 1,5 billones de dólares, apenas existen estudios independientes que midan el impacto a nivel de productividad real; la mayoría se centran en métricas superficiales como líneas de código o pull requests fusionadas, y los resultados más rigurosos apuntan a mejoras marginales o incluso negativas.

Barretto también critica la calidad de las contribuciones generadas por IA que recibe en sus repositorios: la mayoría siguen siendo inútiles para fusionarse, y los modelos de frontera siguen fallando en detecciones que cualquier aficionado detecta manualmente. Además, señala que la filosofía de los defensores de la IA contradice décadas de teoría sobre el desarrollo de software, que considera el código como insumo y no como producto final. Por último, advierte de que el objetivo subyacente de los grandes tecnológicos es homogeneizar el trabajo intelectual para reducir el poder de negociación de los desarrolladores, un proceso de industrialización del oficio al que él se resiste deliberadamente.