Por qué las empresas japonesas avanzan tan lento en la adopción de la inteligencia artificial

Fuentes: Why Japanese firms are being so slow to use AI

Japón, golpeado por la escasez de mano de obra, el envejecimiento demográfico y una productividad crónicamente baja, debería ser un terreno fértil para la inteligencia artificial (IA). Sin embargo, la adopción en las empresas sigue siendo lenta y cautelosa en comparación con Estados Unidos y el Reino Unido.

Según un informe de la OCDE, solo el 8,4 % de los trabajadores japoneses utiliza IA en su trabajo, frente al 50 % en Estados Unidos y al 32 % en el Reino Unido. En Singapur, el 56 % de los empleados recurre a esta tecnología varias veces por semana.

Expertos consultados achacan el retraso a la aversión al riesgo y a la cultura de consenso de las compañías niponas, con una tolerancia casi nula a los errores de la IA, sobre todo de cara al cliente. En la práctica, la herramienta se limita a tareas de bajo riesgo como redactar, resumir o buscar información, y rara vez se aplica a operaciones clave o a la toma de decisiones. Sectores como el sanitario están especialmente rezagados: algunos hospitales ni siquiera han digitalizado por completo las historias clínicas.

El Gobierno aprobó el año pasado la Ley de Promoción de la IA, una regulación ligera para incentivar la inversión privada, y el Ministerio de Finanzas asegura que el 75 % de las empresas ya usa la tecnología, frente al 11 % de hace cinco años. Críticos y académicos señalan, no obstante, que el porcentaje real de empleados que la utilizan es muy bajo. La falta de personal especializado —se estima un déficit de 800.000 profesionales TIC para 2030— y los sistemas informáticos obsoletos lastran la transición. Mientras tanto, algunos grandes grupos, como Kanematsu, comienzan a priorizar la alfabetización en IA en sus contrataciones.