Por qué Mazda vende en Europa un coche eléctrico chino: la estrategia del CX-6e

Fuentes: Por qué Mazda vende en Europa un coche eléctrico chino: la estrategia del CX-6e

El Mazda CX-6e es un SUV eléctrico de cinco plazas con 258 CV, batería LFP de 78 kWh y 484 km de autonomía, ya disponible en el mercado europeo. Detrás de su lanzamiento se esconde una decisión estratégica sin precedentes para la marca: Mazda lo ha desarrollado junto a Changan, su socio chino desde la época en que esta empresa aún pertenecía a Ford, y lo importa a Europa para rebajar sus emisiones medias de CO₂ y evitar multas millonarias.

La compañía japonesa, que en 2025 vendió 1,26 millones de coches frente a los más de 10 millones de Toyota o los 8,94 millones del grupo Volkswagen, carece del músculo financiero de sus rivales para desarrollar plataformas eléctricas propias. Mientras BMW invierte 10.000 millones en su Neue Klasse o Volkswagen plantea 50.000 despidos para financiar su transición, Mazda ha optado por aprovechar el trabajo ya realizado con Changan en China, donde los modelos conjuntos tuvieron buena aceptación.

Este movimiento se enmarca en un contexto más amplio: la presión de la Unión Europea por reducir emisiones, los aranceles a los coches eléctricos chinos y la caída de ventas de marcas occidentales en el gigante asiático, que ha obligado a fabricantes como Renault, Volkswagen o Porsche a revisar sus planes. El Mazda CX-6e, junto al Mazda 6e ya analizado, ilustra cómo un fabricante mediano puede sobrevivir en la transición eléctrica recurriendo a la tecnología china, aunque el resultado, según la prueba, no transmite las señas de identidad clásicas de la marca.