Por qué he dejado de usar las redes sociales y cada vez odio más internet

Fuentes: I think I hate the internet

El autor, un profesional de las tecnologías de la información nacido en los años noventa, relata cómo eliminó sucesivamente sus cuentas de Facebook (2018), Instagram y WhatsApp en el último año, tras comprobar que no las echaba de menos. Explica que tras leer el libro Careless People, de la exempleada de Facebook Sarah Wynn-Williams, se confirmó su rechazo a Meta y a la cultura de Silicon Valley que, según su visión, ha corrompido la red con prácticas hipercapitalistas, discursos de odio, desinformación, propaganda y el actual aluvión de contenido generado por inteligencia artificial. Recuerda que Facebook nació como una herramienta para clasificar el atractivo de las compañeras de Harvard y creció gracias a los privilegios de Mark Zuckerberg, no a un ideal filantrópico. Detalla la carga cotidiana que implica mantener una vida digital: smartphone de 600 libras, suscripciones, bloqueadores de anuncios, gestores de contraseñas, VPN, códigos MFA y actualizaciones constantes para acceder a servicios que antes funcionaban sin conexión, como pagar el parking o reservar una franja horaria en el centro de reciclaje. Concluye que internet ha robado la inocencia, la sorpresa y la serendipia a la sociedad y manifiesta su deseo de volver a una vida más analógica, empezando por convertir su iPhone en un teléfono básico.