El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, publicó un ensayo de aproximadamente 6.500 palabras titulado "The Future is for Everyone", en el que defiende que el acceso amplio a los modelos de inteligencia artificial es la mejor forma de evitar que el poder de esa tecnología se concentre en unas pocas instituciones. En el texto, que amplía un artículo de opinión previo en The Wall Street Journal, Zuckerberg lanza críticas veladas a OpenAI y Anthropic, acusados de favorecer un control cerrado sobre sus modelos, y afirma que "esperar que un poder absoluto beneficie benévolamente a la humanidad si se lo ilumina lo suficiente no ha conducido a resultados seguros ni positivos".
En el episodio del podcast Uncanny Valley de WIRED, los editores Brian Barrett y Leah Feiger sostienen que el ensayo es más bien un ejercicio de marketing de Meta. Señalan la contradicción de que Zuckerberg abogue por abrir los modelos justo cuando su compañía ha reestructurado su estrategia de IA tras despidos masivos y un intento fallido de crear un laboratorio de superinteligencia mediante contrataciones de miles de millones de dólares. También recuerdan que Meta fue condenada recientemente a pagar 567 millones de dólares por no proteger adecuadamente la salud mental de menores en sus plataformas.
El episodio aborda además la tendencia de candidatos a empleos a programar sus entrevistas con bots a la 1 de la madrugada, y los hallazgos más llamativos de las conferencias de ciberseguridad Black Hat y Defcon, entre ellos un reloj inteligente infantil hackeado y un dispositivo del tamaño de una moneda capaz de comprometer un Boeing 737.
