La Asamblea Popular de Londres sobre Alimentación, Naturaleza y Derecho a Cultivar ha reclamado al Ayuntamiento (City Hall) la creación de un marco de "Right to Grow" (derecho a cultivar) aplicable a los 32 municipios y a la City de Londres. El objetivo es transformar solares públicos en desuso en huertos comunitarios, allotments y frutales. Hasta ahora, Hounslow, Southwark y Hackney ya han aplicado políticas similares.
Un informe con 12 demandas propone que cada municipio disponga de un responsable comunitario de cultivo y que la agricultura urbana se integre en las estrategias municipales de salud y urbanismo, con el horizonte de 2035.
La demanda de espacios para cultivar supera ampliamente la oferta disponible. Según una solicitud de libertad de información de 2023 publicada por Greenpeace, 30.500 londinenses están en listas de espera para acceder a un allotment, y 16 municipios han cerrado el acceso a nuevos solicitantes. En Camden la espera llega hasta doce años y en Islington solo existen 106 parcelas para unas 17.000 familias sin jardín.
Kalpana Arias, impulsora de la campaña Right to Grow, sostuvo que adoptar este marco sería un "logro fácil" para City Hall y ayudaría a reducir la burocracia. Advirtió además que Londres importa el 94% de sus alimentos. El vicealcalde de Medio Ambiente, Mete Coban, defendió el Fondo Green Roots de 12 millones de libras y la plantación de 640.000 árboles como pasos para ampliar el acceso a zonas verdes. City Hall no ha confirmado si desarrollará un marco de Right to Grow.
