Hull florece con su iniciativa 'derecho a cultivar' en terrenos públicos

Fuentes: bbc.co.uk, Hull wild flowers bloom under pioneering 'right to grow' schemeT1state_media

Hull se ha convertido en la primera ciudad de Gran Bretaña en aprobar una iniciativa de 'derecho a cultivar' que está transformando terrenos públicos baldíos en espacios llenos de vida y color. Desde su aprobación en septiembre de 2023, el programa ha permitido a las comunidades solicitar el uso de tierras municipales sin uso para cultivar alimentos y flores, generando un auge de flores silvestres y mejorando la calidad de vida de los vecinos.

El caso más emblemático es el del barrio de Orchard Park, donde John Pickles, 'jardinero de código postal' de la organización Amigos de la Tierra, lideró un proyecto comunitario que convirtió un terreno de aproximadamente el tamaño de seis plazas de aparcamiento —ubicado junto a la transitada Hall Road— en un jardín lleno de margaritas ojo de buey, cardos morados y amapolas amarillas. Según explicó Pickles a la BBC, el proceso comenzó de la manera más directa posible: llamar a las puertas de los vecinos en un frío día de febrero para preguntarles si querían flores silvestres frente a sus casas. La respuesta fue unánime: todos dijeron que sí.

"En Orchard Park hay bastante espacio verde, pero nada realmente colorido, así que con solo un poco de trabajo lo hemos devuelto a la vida", señaló Pickles, quien es uno de los 17 jardineros de código postal distribuidos por todo el país. La intervención, aunque sencilla, ha tenido un impacto notable en la percepción del barrio. Los propios vecinos han comentado que la zona "tenía muy buen aspecto en las décadas de 1960 y 1970, pero luego sufrió un poco en los años 80". Tras la transformación, coinciden en que "ahora es como si le hubieran dado una nueva capa de pintura".

La iniciativa, que ya se aplica en varios puntos de Hull y aspira a extenderse a más ubicaciones, contempla múltiples posibilidades de uso: desde vegetales y árboles frutales hasta flores silvestres, lo que la convierte en una herramienta versátil para la regeneración urbana. Sus defensores destacan tres beneficios principales: el fomento de la biodiversidad, la mejora estética del entorno y el impacto positivo en la salud mental de los residentes. Pickles resume el sentir general con una frase que refleja el espíritu del proyecto: "Me encantaría que todo el mundo tuviera un parche de flores silvestres a poca distancia andando de su casa. Simplemente anima a todos".

La relevancia de la medida radica en su carácter pionero. Hull fue la primera ciudad británica en aprobar formalmente este derecho, y desde la organización se espera que otras ciudades sigan su ejemplo. La campaña aspira a que el 'derecho a cultivar' se replique en más municipios del país, consolidando un modelo de participación ciudadana que devuelve a los vecinos el control sobre los espacios públicos degradados. Los detalles sobre cómo solicitar un terreno bajo esta iniciativa están disponibles en el sitio web del Ayuntamiento de Hull.

Aunque las fuentes consultadas —ambas de la BBC, publicadas en torno a octubre de 2023 y con actualizaciones posteriores— no presentan contradicciones, sí permiten trazar una evolución clara del proyecto: desde su aprobación inicial hasta su consolidación como referencia nacional en materia de horticultura comunitaria. La ausencia de voces críticas o datos contradictorios sugiere un consenso amplio en torno a los beneficios de la medida, al menos en su fase inicial.

De cara al futuro, la principal incógnita es si el modelo de Hull servirá de inspiración efectiva para otras ciudades británicas que enfrentan retos similares de espacios urbanos infrautilizados. Si la tendencia se consolida, el 'derecho a cultivar' podría convertirse en una política habitual de regeneración comunitaria, con efectos tangibles sobre la biodiversidad urbana, la cohesión social y el bienestar emocional de los vecinos. Por ahora, en Orchard Park, las flores silvestres ya están en flor.