Phoenix, el laboratorio contra la mortalidad por calor que el mundo quiere copiar

Fuentes: What Phoenix can teach the world about tackling heat deaths

Phoenix, la ciudad más caliente de Estados Unidos, ha reducido sus muertes por calor en un 37% en dos años al pasar de 645 fallecidos en 2023 a 405 en 2025, según datos del condado de Maricopa. El descenso se atribuye a una batería de políticas públicas implementadas desde 2021, cuando la ciudad se convirtió en la primera del mundo en contratar a un responsable municipal de calor. Entre las medidas destacan la apertura permanente, durante 24 horas en algunos casos, de centros de refrigeración; programas de reparación o sustitución gratuita de aires acondicionados para residentes con bajos ingresos o sin hogar; y la coordinación interinstitucional entre sanidad, servicios sociales e infraestructura.

La estrategia llega en un momento crítico: Francia registró más de 2.000 muertes adicionales durante la ola de calor de finales de junio, e Inglaterra y Gales estiman más de 2.700 fallecidos por causas relacionadas con el calor desde mayo. Expertos de la Universidad de Yale y la Universidad de Arizona sostienen que el modelo puede replicarse en cualquier ciudad, pero advierte de que el calor extremo ya no es un fenómeno excepcional: con un calentamiento global superior a 1,1 °C desde la era industrial, las olas de calor son más frecuentes, intensas y duraderas. Además instan a gobiernos locales a nombrar un responsable de calor y planificar para los próximos cinco a diez años, no para el pasado.