Un nuevo estudio revela que los días de trabajo mental intenso, aunque pueden parecer metabólicamente costosos, no queman muchas calorías adicionales (alrededor de 100-200, equivalentes a una banana y media). La investigación, publicada en vo2maxpro.com, se centra en cómo la fatiga cognitiva impacta negativamente el rendimiento físico. Aunque el cuerpo conserva su capacidad fisiológica normal (ritmo cardíaco, lactato, consumo de oxígeno), el cerebro interpreta el esfuerzo como significativamente mayor, lo que lleva a una disminución del 15% en la resistencia durante el ejercicio. Este fenómeno se atribuye a la acumulación de adenosina en el cerebro, una molécula que amplifica la percepción del esfuerzo. El estudio sugiere que incluso los grandmasters de ajedrez, con su intensa concentración, solo queman un pequeño porcentaje más de calorías que en reposo. En esencia, el cerebro, al estar sobrecargado, hace que el ejercicio se sienta más difícil de lo que realmente es, limitando la capacidad de entrenamiento.
