Agricultores del Valle de Glamorgan, en el sur de Gales, denuncian que grupos dedicados a la caza ilegal de liebres con perros están destrozando las puertas de acceso a sus fincas, dañando cultivos y amenazando a quienes intentan detenerlos. Chris Edwards, ganadero de vacuno y ovino de Colwinston, de 45 años, explicó que debe mover troncos gigantes con una excavadora para bloquear las entradas porque las cadenas y los candados los cortan. Según su testimonio, los vehículos embisten las verjas hasta arrancarlas de las bisagras, y cuando se marchan dejan el ganado suelto en la carretera. James Tudor, representante de NFU Cymru, advirtió de amenazas físicas a los productores que se acercan a los cazadores en sus tierras, así como de daños en vehículos y actos de intimidación.
La policía de Gales del Sur confirmó un aumento de esta práctica y de los episodios de intimidación y violencia asociados. Su inspector Huw Tyler anunció medidas proactivas, entre ellas financiación para lectores automáticos de matrículas portátiles y el uso de drones, y avanzó la posible creación de oficiales específicos para delitos rurales. Las fuerzas galesas crearon recientemente la Operación Galileo Cymru, una iniciativa de coordinación e intercambio de información con sindicatos agrarios. La caza de liebres con perros, prohibida en el Reino Unido por la Hunting Act de 2004, se ha incrementado en los últimos años en varias comisarías inglesas y galesas, con indicios de vinculación con juego ilegal en línea y crimen organizado.
