La empresa de software Oracle, con sede en Austin, Texas, ha presentado miles de solicitudes de visas H-1B en los últimos dos años fiscales, al mismo tiempo que ha despedido a miles de empleados estadounidenses como parte de una reestructuración organizacional. Datos federales revelan que Oracle solicitó 2.690 visas H-1B en el año fiscal 2025 y 436 hasta ahora en el año fiscal 2026, lo que suma más de 3.100 solicitudes de visa. El programa H-1B permite a las empresas contratar temporalmente a trabajadores extranjeros con habilidades especializadas, un tema que genera debate sobre si se utiliza para reemplazar mano de obra estadounidense. La situación plantea interrogantes sobre las motivaciones de Oracle y el impacto del programa H-1B en la fuerza laboral estadounidense. La empresa no ha emitido comentarios públicos sobre los despidos ni las solicitudes de visa. La controversia se intensifica dado que Oracle está ejecutando despidos masivos, notificando a los empleados que su último día de trabajo es el actual. Este caso subraya la necesidad de mayor transparencia por parte de las empresas que utilizan el programa H-1B y el impacto potencial en el empleo local.
