Nvidia ha presentado una tecnología de refrigeración para centros de datos orientada a reducir prácticamente a cero el consumo directo de agua durante el funcionamiento de estas instalaciones, cuya demanda se dispara por el auge de la inteligencia artificial. La propuesta sustituye los sistemas tradicionales de refrigeración evaporativa por un circuito cerrado por el que circula un fluido compuesto por agua y propilenglicol: este absorbe el calor de los procesadores y lo transporta hasta radiadores externos, donde se disipa sin evaporar agua, lo que permite reutilizar el mismo refrigerante de forma continua.
Según la compañía, este diseño podría eliminar el consumo de agua dentro del propio centro de datos y rebajar los costes operativos asociados a la refrigeración. La solución está pensada para la nueva generación de infraestructuras dedicadas a cargas de trabajo de IA, donde la densidad térmica de los chips es cada vez mayor.
El ahorro interno no elimina, sin embargo, la huella hídrica total del complejo: buena parte procede de la producción de electricidad que alimenta los servidores, sobre todo cuando procede de centrales térmicas que necesitan grandes volúmenes de agua para refrigerarse. Por ello, el efecto real sobre la sostenibilidad dependerá también del mix energético de cada país: la mejora será mayor en regiones con alta penetración de renovables y menor donde predominen los combustibles fósiles. La iniciativa ilustra el reto de la industria tecnológica: escalar la IA sin disparar el consumo de recursos naturales.
