Nvidia trabaja en portar su plataforma de cómputo CUDA a sistemas con CPU RISC-V, según expuso en la conferencia Hot Chips 2026. Hasta ahora CUDA solo funcionaba con procesadores x86-64 y aarch64; el nuevo objetivo son CPUs RISC-V de grado servidor que cumplan con el perfil RVA23 y las especificaciones de SoC y plataforma de servidor de RISC-V, lo que cubre funciones RAS, un procesador de seguridad dedicado y otras capacidades básicas.
Nvidia exige además requisitos que van más allá de esos estándares para evitar un mínimo común denominador que obligaría a ejecutar código ineficiente. Entre ellos figuran extensiones vectoriales con soporte de predicación, coherencia PCIe para resolver problemas de orden de memoria entre cachés de CPU y operaciones DMA, ACPI para descubrir hardware y gestionar energía y temperatura, y comunicación PCIe peer-to-peer entre dispositivos. El soporte de ACPI para RISC-V se resolvió en 2025 tras la ratificación de la especificación BRS por parte del foro UEFI, aunque Nvidia confirma que aún queda recorrido para su adopción generalizada.
En el mismo encuentro, Nvidia presentó los requisitos de NVLink Fusion, su tecnología para que terceros integren el IP de NVLink en chips propios —incluidas CPUs RISC-V— junto al soporte de frameworks como DOCA y NCCL y una colaboración estrecha con la compañía. Nvidia indicó que colabora con SiFive, que prevé demostrar un sistema ejecutando CUDA en Hot Chips, probablemente un chip servidor de alto número de núcleos. La mayoría del hardware RISC-V actual no cumple estos requisitos, por lo que la compatibilidad práctica quedará restringida inicialmente al segmento empresarial.
