Nvidia ha anunciado este lunes una emisión de deuda con grado de inversión por valor de 25.000 millones de dólares en Estados Unidos, su primera colocación de bonos en cinco años y una prueba de la demanda del mercado ante una mayor exposición al sector de la inteligencia artificial. La operación se estructuró en siete tramos con vencimientos de entre dos y treinta años, según el folleto de la emisión.
El importe se amplió desde los 20.000 millones inicialmente previstos tras recibir órdenes que superaban los 85.000 millones a primera hora de la tarde en Nueva York. La fuerte demanda permitió fijar el rendimiento del tramo a diez años en 0,5 puntos porcentuales por encima de los bonos del Tesoro estadounidense, frente a los 0,75 puntos barajados en las conversaciones iniciales. La favorable situación del mercado tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán ha permitido a Nvidia financiarse a un coste relativamente bajo, según Lauren Wagandt, gestora de cartera de T Rowe Price.
La compañía destinará los ingresos netos a fines corporativos generales, entre ellos la amortización y refinanciación de pagarés en circulación. La emisión, al menos tres veces superior a la colocación de 5.000 millones realizada en 2021 durante la pandemia, más que triplicará la deuda viva de Nvidia hasta situarla en unos 30.000 millones de dólares, frente a los 8.500 millones actuales.
