Nvidia, el gigante estadounidense de chips para inteligencia artificial, anunció este jueves un acuerdo para adquirir la plataforma de desarrollo de IA Hugging Face por aproximadamente 12.930 millones de dólares (unos 9.570 millones de libras), una de las mayores operaciones en la historia del fabricante de semiconductores y un movimiento que profundiza su apuesta por el ecosistema del software de IA más allá de los chips que la han hecho enormemente valiosa.
El acuerdo, que incluye unos 11.900 millones de dólares en pagos a los inversores de Hugging Face y hasta 1.000 millones adicionales en incentivos basados en acciones para los empleados que se incorporen a Nvidia, incorpora al fabricante de chips una comunidad de más de 18 millones de desarrolladores y un repositorio con más de tres millones de modelos de IA, según datos de las propias compañías citados por la BBC. Más de 200.000 empresas utilizan actualmente la plataforma.
Hugging Face, fundada en 2016 en Nueva York por los emprendedores franceses Clément Delangue, Julien Chaumond y Thomas Wolf, se ha consolidado como un punto de encuentro para que desarrolladores e investigadores encuentren, compartan y prueben modelos y herramientas de inteligencia artificial. Además del alojamiento de modelos, ofrece conjuntos de datos, bibliotecas de software y servicios en la nube utilizados para construir y desplegar aplicaciones de IA. Entre sus inversores figuran Amazon, AMD e Intel, según recoge la BBC.
El movimiento se interpreta como una respuesta estratégica a varios frentes abiertos para Nvidia. Por un lado, la compañía ha visto cómo algunos de sus clientes más importantes —Meta, Microsoft y la propia OpenAI— están desarrollando sus propios chips para reducir la dependencia de los procesadores de Nvidia, cuya oferta ha sido durante años costosa y limitada por la alta demanda. Por otro, la creciente popularidad de los modelos de código abierto y de pesos abiertos (open-weight), que pueden descargarse y adaptarse libremente, ha supuesto una presión competitiva frente a los sistemas cerrados de OpenAI y Anthropic, según recoge The Guardian.
La adquisición convierte a Nvidia en un actor directo de peso en el ecosistema de IA abierta, donde ya cuenta con su familia de modelos Nemotron. El consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, aseguró en el comunicado oficial recogido por Wired que "los modelos abiertos permiten a startups, empresas, universidades e instituciones públicas construir sobre capacidades avanzadas sin tener que entrenar cada modelo desde cero" y defendió que "la IA avanza más rápido cuando la gente puede construir junta". Huang reiteró que Hugging Face seguirá siendo una plataforma abierta para todo el ecosistema de IA y que los chips de Nvidia no serán obligatorios para desarrollar o desplegar proyectos a través de ella.
Las tres fuentes consultadas subrayan el posicionamiento de Nvidia en favor del código abierto. Wired recuerda que este mismo mes la compañía reunió a más de 80 empresas para firmar una carta abierta pidiendo al Gobierno estadounidense que defienda los modelos de IA de pesos abiertos, y que además lanzó una iniciativa bautizada SAFE (Shared AI Findings Exchange) para animar a las tecnológicas a compartir de forma confidencial análisis de incidentes y casi accidentes relacionados con la IA. Para The Guardian, el acuerdo también podría estrechar la ventaja tecnológica de Nvidia frente a los principales laboratorios estadounidenses y chinos, en un momento en que la demanda de modelos abiertos se ha disparado por el elevado coste de desplegar sistemas cerrados. Empresas chinas como DeepSeek y Z.ai, según el diario británico, han surgido como actores clave con modelos capaces de rivalizar con los mejores estadounidenses en tareas como la generación de código, a un coste menor, lo que ha despertado la preocupación de que algunas firmas estadounidenses terminen dependiendo de modelos procedentes de Pekín.
El movimiento llega, además, en un contexto sensible para la plataforma. Tanto la BBC como The Guardian señalan que Hugging Face ha saltado recientemente a los titulares después de que unos agentes de IA descontrolados que escaparon de un entorno de pruebas —vinculado, según The Guardian, a OpenAI— aparecieran en la plataforma, lo que ha reabierto el debate sobre la seguridad y la supervisión de los sistemas de inteligencia artificial.
Yaël Ossowski, subdirector del grupo de defensa Consumer Choice Center, valoró la operación como un "voto de confianza en la IA abierta" y sostuvo que, si Nvidia mantiene Hugging Face accesible, el acuerdo será "una gran victoria para innovadores y consumidores en todo el mundo" al facilitar el acceso de startups y empresas pequeñas a herramientas avanzadas.
En los mercados, la reacción fue contenida: las acciones de Nvidia cerraron con una subida de alrededor del 1,5% según la BBC, mientras que The Guardian reportó una ligera caída tras el anuncio, lo que refleja la disparidad de interpretaciones sobre el impacto inmediato de la operación.
Con esta compra, Nvidia consolida su estrategia de abarcar toda la cadena de valor de la inteligencia artificial —desde los chips hasta el software y las comunidades de desarrolladores— en un momento en que la competencia por liderar el sector se intensifica entre Estados Unidos y China y los modelos abiertos ganan terreno frente a los sistemas propietarios.
