La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, anunció el martes una moratoria de un año que paraliza la construcción de nuevos grandes centros de datos en el estado, la primera medida de este tipo en Estados Unidos. La prohibición afecta a las instalaciones de 50 megavatios o más y se mantendrá hasta que el estado defina estándares homogéneos para su desarrollo responsable. Hochul ordenó a los funcionarios estatales elaborar un Estudio Genérico de Impacto Ambiental (GEIS) que evalúe los efectos ambientales de la construcción y operación de estos recintos.
La decisión llega tras meses de creciente oposición ciudadana por la contaminación, el alza de las tarifas eléctricas y el consumo de agua asociados a los grandes complejos digitales. Investigadores estiman que más de 130.000 millones de dólares en proyectos de centros de datos han sido bloqueados o retrasados este año por protestas en todo el país. En el Congreso, los senadores Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez promueven una ley federal para imponer una moratoria nacional, aunque el Partido Republicano, alineado con la estrategia de Donald Trump de preservar el liderazgo estadounidense en IA, se opone.
Nueva York concentra menos centros de datos que Virginia o Texas, pero acumulaba una larga lista de proyectos a la espera de conectarse a la red eléctrica. Algunos ya habían generado rechazo vecinal y los legisladores estatales aprobaron un proyecto de ley de moratoria que Hochul aún no ha firmado. Su oficina calificó la norma de “complicada” y anticipó que requerirá tiempo de análisis una vez llegue a su despacho.
